The Imaginarium of Doctor Parnassus: Gilliam vs los molinos

Terry Gilliam es prácticamente un luchador más que un director. Ha sufrido un montón de traspiés en su carrera fílmica y “The Imaginarium of Doctor Parnassus” no podia ser la excepción. ¿Afecta esto la calidad del producto final? Sin temor a represalias me atrevería a decir que la encarece. Bienvenidos al “imaginarium” de Terry Gilliam.

No es común la genial filmografía de Gilliam. Es quizás uno de los directores mas jugados respecto a su estilo que otros del mismo corte (se me viene a la mente Tim Burton y su tradicional fabrica de chocolates) y sin duda se ha ganado un espacio entre explosiones y efectos en 3D que tanto le gusta a la gente ahora.

Este estilo, es difícil de generar con guiones convencionales. ¿Se imaginan una “Die Hard” hecha por Gilliam?. Lo más parecido seria un “Doce Monos” dentro de Nakatomi Plaza. Esto hace las películas del director británico  sean verdaderas experiencias psicotrópicas, con giros argumentales hermosamente sustentados por el surrealismo que suele tener a flor de piel. Nada mas se puede ver la secuencia introductoria de “Las aventuras del Barón Munchausen” para darse cuenta que mis afirmaciones no son del todo desviadas.

“The Imaginarium of Doctor Parnassus” es el guión perfecto para Gilliam, y de hecho, fue co escrito por el.  El inmortal actor de teatro y títeres, el llamado Doctor Parnassus (Christopher Plummer) tiene un horrible secreto.

El doctor tiene un espectáculo callejero de corte circense, donde la audiencia atraviesa en espejo y ve liberada su imaginación con diferentes consecuencias.

Parnassus es inmortal y esta condición al igual que su espectáculo, que más parece un tormento, se las ha ganado en un trato que ha hecho con el mismo Diablo (Tom Waits). A cambio de su inmortalidad, Parnassus deberá entregarle cada hijo que tenga al Demonio, cuando estos cumplan los dulces 16 y justo el Doc, tiene una hija que esta a punto de llegar a esa edad. El doctor se ve en un callejón sin salida al parecer.

El Diablo, le da otra oportunidad, haciendo otra apuesta. Una que en teoría se ve más sencilla y asequible. El primero que colecte 5 almas a través del “Imaginarium” gana a la hija del doctor. Parece fácil, si no es que un extraño suicida (Heath Ledger y amigos) se ha colado en las vidas del elenco que lleva Parnassus, y donde su pasado parece ser mas turbio que los tratos del doctor y Satanás. Aquí parte todo.

“The Imaginarium of Doctor Parnassus” es una de las tantas empresas de Gilliam que han sida maltratadas por las circunstancias. De lo más famosos son los sucesos que incluyeron falla humana, enfermedades, política económica, catástrofes naturales o simple mala suerte, y que detuvieron y cancelaron uno de los emblemáticos proyectos de Gilliam: “El hombre que asesino a Don Quijote” (y que dio paso a uno de los mejores documentales acerca de hacer cine: “Perdido en la Mancha”). O los problemas de dinero de “Las aventuras del Barón Munchausen”, tanto en preproducción, postproducción y eventualmente en las mismas salas de cine.

“The Imaginarium of Doctor Parnassus” tiene mucho de la “quijotesca” maldición que Gilliam esta acostumbrado a sacar a flote, y donde ya en un principio nadie daba un peso por la historia creada por el director. Gilliam subsano esto gracias a la participación de Heath Ledger, pudiendo gracias a el, seguir adelante con la película.

Naturalmente, como se imaginan, Ledger dejaría el proyecto debidos a su temprana muerte, dejando a Gilliam con la mitad del metraje que necesitaba acabar el film.

Se barajo maquillar a otro actor o utilizar efectos por computadora para poder terminar la interpretación, pero finalmente los amigos de Ledger (y Gilliam) terminaron la película y así pudieron donar el sueldo del fallecido actor a su pequeña hija, que no estaba contemplada en un antiguo testamento de este.

Aquí es donde nuevamente Gilliam saca a relucir su prolija imaginación. Ninguna de las apariciones de los distintos actores se ve forzada. De hecho, cada segmento actuado por Johnny Deep, Jude Law y Colin Farrel esta perfectamente sincronizado con el guión y el estilo visual de la película. El personaje de Ledger sigue estando ahí, no importa lo diferente que se vea. La alteración de hizo Gilliam para justificar esto, mas que hacer eso, enriquece aun mas la experiencia imaginativa del observador.

Al final de la película se siente una alegría y a la vez tristeza, todo esto por el final de la misma, como también por lo que es el testimonio generoso que deja Gilliam en una frase: “esta es una película de Heath Ledger y sus amigos”. Realmente, y no se porque, me ha dejado helado viendo los créditos.

“The Imaginarium of Doctor Parnassus” es una de las mejores películas de año pasado y una de las destacadas del genial director. Su manejo del estilo visual, y quizás su ilimitada capacidad para superar los distintos predicamentos que le deja el burlón destino, lo hacen un placer de ver y escuchar. Si este mundo girara por la imaginación de las personas, Gilliam seria uno de los más productivos. Y si se le acabara la imaginación del resto, Gilliam saldría adelante igual.

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